domingo, 30 de noviembre de 2014

Siempre

Un día despertaste y te vi
Que la mirada te brillaba
Que tu sonrisa volvía
Que tu inspiración renacía
Un día despertaste y vi
Que las palabras te expresaban
Que un holograma te descubría
Que tu silencio te hablaba
Un día despertaste y vi,
Que una prueba me darías
Que la distancia no existiría
Que mi egoísmo se disiparía
Un día desperté y te encontré
Con el mismo resplandor
Con el azul que siempre vi
Con la misma paz
Un día desperté y te reencontré

Mi arte


La tenía delante mío y no la identificaba
Era persistente y la veía como una mancha oscura
Me provocaba angustia y dolor
Quería escapar de ella
El miedo me embriagaba
¿Por qué siempre debes estar ahí?
¿Acaso no es suficiente?
Pero un día desperté
Y la vi
Era diferente
Era libre y serena
Iluminada y fresca
Casi inverosímil
Algo cambió, me cambió
Ella es la que me libera
La que me da la paz
Ella es mi encuentro
Con ella escribo
Con ella aprendo
Con ella te olvido
Mi arte, mi soledad

jueves, 6 de noviembre de 2014

Reecuentro

La honestidad me robó las ganas de escribir. Desde hace un tiempo que no tengo palabras para dar. Será que no tengo nada para decir? Que las emociones no salen de su guarida? Que los altibajos no me dejan estremecer? Que los silencios se olvidaron de mi?
No lo sé.
Pero aquí estoy nuevamente, sacando letras del abecedario, uniéndolas sin pensar. Solas se ubican lado a lado, permitiendo espacios como si fueran los silencios eternos.
Que me dejarían muda! No, eso no lo permitiría, solo con imaginar que un gran vacío se apoderase de mi ser, el terror me dejaría sin piel.