sábado, 27 de junio de 2015

La hora gris, donde la luna y el sol se descubren
Donde nada es color
El silencio es perpetuo y la bruma estremece
La hora gris, donde los pasos se hacen eco
Donde eternidad es un instante
El crepitar de las piedras incita los miedos
La hora gris, donde duermes y despiertas
Donde se muere y se nace
Se llega al fin, pero comienza
La hora gris, solo un momento que da vida.
O muerte.


lunes, 22 de junio de 2015

Lo que dispara el tiempo es la incertidumbre a la que nos acostumbramos cuando amanecemos en la orilla del abismo.
Las constantes estrategias que damos a los que nos persiguen durante la noche infernal que transforma los momentos de melancolía en instantes etéreos, hacen que nuestros pensamientos se momifiquen como gélidos abrazos.

Si un momento que cruzamos a ese espacio gris, alguien nos dijera que nuestra propia sombra nos dejaría abandonada, no insistiríamos en ir, porque quisiéramos que hasta ella se mantuviera petrificada en nuestros sentidos básicos.